Esa tardecita éramos ocho o nueve
personas. Sabíamos que existía un movimiento mundial de bicicletas
que estaba creciendo en Buenos Aires. Sabíamos que era una idea
divertida, sana, diferente, copada. Pero también sabíamos que
Posadas es una ciudad especial, compleja, donde todavía cuesta que
la gente se despierte, se involucre y se sienta identificada con
alguna causa. Contra todo pronóstico, esas ocho o nueve personas,
fueron más. En realidad, desde un principio nos dimos cuenta que no
importaba tanto la cantidad, sino el ímpetu y la garra que le
poníamos. Desde el primer momento, la buena onda y el entusiasmo
movilizaron al proyecto. No hacía falta nada más. Las cabezas
creativas empezaron a trabajar, las redes sociales y los medios de
comunicación ayudaron un poco más y así llegó ese gran día: el
primer paseo de la Masa Crítica.
La primera reunión en marzo de 2012
Con el paso de los meses, fuimos
inventando paseos disfrazados, paseos nocturnos y festivales al aire
libre con música y títeres para toda la comunidad que siempre
participó y respondió de manera sorpresiva. Así, la Masa dejó de
ser tan solo un paseo y se convirtió en una excusa para juntarse,
verse, compartir, dialogar, disfrutar en compañía.
No es fácil cumplir un año y mantener
la misma energía de siempre. Masa Crítica lo hizo. Fuimos sumando
más bicicletas en las calles; familias enteras se identificaron con
el movimiento, los/as hijos/as impulsaron a sus padres/madres (y
viceversa); ex ciclistas urbanos volvieron a ser ciclistas urbanos;
algunos hasta se compraron una bici (nueva o usada) para salir con la
Masa. Y no importa si ese primer domingo de cada mes no llegaron a la
plaza. Lo importante es saber que hoy circulan, se mueven y elijen la
bici para viajar por la ciudad.
Sin embargo, está claro y lo
reconocemos que la dependencia y el uso innecesario del automóvil y
la motocicleta están tan arraigados que será muy difícil
desterrarlos. Para algunxs, la bicicleta todavía ni siquiera es una
opción. Aunque también reconocemos que se trata de un cambio
cultural, de un proceso que llevará años, y que el tiempo nos dará
la razón.
Nuestro aniversario!!!
Ese día del aniversario, charlando con
Seju -uno de los maseros que sacó su playera del garage de los
recuerdos, la restauró y volvió a movilizarse en bici por la ciudad
todos los días-, confesó algo que nos pareció muy significativo.
Antes de ser parte de la Masa, por situaciones de la vida, su ánimo
no se encontraba del todo bien. Cuando comenzó a participar recuperó
las energías, se contagió de buena onda y eso ayudó a que las
cosas comenzaran a fluir a su favor.
A pesar de los logros que consiguió
Masa Crítica en Posadas, todavía hay gente que cuestiona al
movimiento. Algunos lo ven como algo utópico pensar que algún día
la ciudad se llene de bicicletas. Mi respuesta para esas personas es
una invitación: sé parte del cambio, animate a hacerlo, subite a una
bici, movilizate por la ciudad, sumate a la Masa. ¿Para qué
venimos a la vida sino es para perder el miedo?
Lo cierto es que el domingo 7 de abril
de 2013 este sueño sobre ruedas cumplió un año y vamos por más.
Todxs, juntxs, creamos un espacio de encuentro, ocupamos las calles,
y las seguiremos ocupando para apropiarnos de un derecho que no
figura en ninguna convención, ni tratado internacional: ser felices.
"Las bicicletas son una forma poética de hablar de las ausencias. Invitan a mirar y pensar dónde estará el dueño".
Esta frase pertenece a Fernando Traverso, un reconocido artista plástico rosarino, que hace más de diez años, dibuja la figura de una bicicleta en tamaño real sobre las paredes de la ciudad, a través de la técnica del estencil. El objetivo inicial del artista fue recordar a sus compañeros desaparecidos por la represión ejercida durante la última dictadura cívico militar en Argentina. Hoy la bicicleta tomó otros significados, aunque la metáfora de la ausencia de un ser, siempre está.
En el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, tuvimos el honor de hablar con Fernando Traverso en nuestro programa especial y anticipar su visita a Posadas, Misiones.
Qué bien se siente volver, pero volver a lo grande, como lo hicimos el lunes 11 de marzo de 2013 cuando a la una del mediodía por FM Universidad 98,7 comenzó a sonar una loca cortina musical compuesta por la banda ciclera “Dum don tocata” y las voces risueñas de una argentina y una colombiana invadiendo tu hora del almuerzo. Así da gusto volver... Diarios de Bicicleta, ese espacio que supo ser una columna radial de media hora durante dos años en un excelente programa llamado El Asesino es el mayordomo, ahora también se convirtió en programa de una hora para hablar sobre nuestra compañera infinita de aventuras, la que tantas satisfacciones no ha dado: la bicicleta. Aunque debemos admitir que la bici es solo una excusa, un pretexto, para hablar de otras cosas, de otras historias, otras vidas, otras miradas, otros relatos. Y para compartir esta alegría que invade nuestros rostros y corazones, invitamos a las bicichicas posadeñas Zencilia Ming y Laurita Conti, dos grosas que eligen el longboard y la bicicleta (respectivamente) para viajar por la ciudad. Si justo ese lunes, el almuerzo te cayó pesado y decidiste dormir la siesta, no te preocupes, aquí te dejamos el programa completo para que lo escuches y nos escribas tus críticas, como siempre, constructivas. Pero si no te convenció, danos otra oportunidad: todos los lunes de 13 a 14hs por FM Radio Universidad 98,7 con más historia a pedal!
Llegó el último mes del año e inevitablemente hacemos un
balance de todas nuestras salidas masacritiqueras. También, empezamos a
preguntarnos qué haríamos sin nuestro paseo del primer domingo de cada mes,
aunque en realidad, ya es imposible imaginar que no exista Masa Crítica en las
calles de Posadas. Ni siquiera nos atrevemos a pensar que su extinción pueda
ocurrir algún día ¿Qué haríamos? ¿Cuál sería nuestro espacio de libertad,
alegría, amistad, plenitud? ¿Acaso existiría un movimiento igual a este? ¿Cómo sería? ¿Sentiríamos lo mismo, con la misma intensidad? No lo creo. Masa Crítica
generó algo irreemplazable y cómo nos damos cuenta de eso… Ahí, cuando nos reconocemos
en la plaza o durante el pedaleo en las subidas y las bajadas o en la ronda de
tereré en el final del recorrido. Todo se comprueba al ver las sonrisas de
niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultxs. Todo comenzó el primero de abril
de esta año y hoy la Masa ya es una comunidad; pero una comunidad abierta,
inclusiva, diversa que no excluye, que busca sumar. Algunxs vienen y van, otrxs
llegan por primera vez, y están aquellxs que siempre estamos, pero todxs
formamos parte, todxs pertenecemos de la misma manera.
Lo cierto es que el cierre del año fue perfecto. Se vieron
más bicicletas, más niñxs, y más buena onda de parte de automovilistas. Fue un
recorrido pacífico que no generó ni un bocinazo. Le hicimos frente al calor
misionero con mucha felicidad sobre ruedas, convencidos y convencidas de que
merecemos un lugar en las calles. Todo salió increíble, un día inolvidable que
culminó con títeres y música… Pero para saber qué tal estuvo, les dejo con mi
compa Ale Ojeda quien les contará más:
“Ey, ey, yo quiero andar en bici…” Reseña por: Alejandro Ojeda
Todo listo para el show de títeres
Ale, presentador y cronista
El noveno y último paseo de 2012 de la Masa Crítica llegó a
su fin a las 18:55hs del Domingo pasado, cuando comenzaron a llegar los
primeros rodantes al punto de encuentro: el costado de la iglesia Stella Maris.
Coloridas, divertidas, con leyendas como “Un auto menos”,
“Fuera Monsanto” o “+ Amor, - Motor” adornaban los vehículos de los ciclistas
que llegaban. Organizado por Colectivo Usá la bici, pedaleá la vida, el
cierre fue a lo grande con títeres, demostraciones de artes marciales, bandas y
muchas bicicletas en una tarde en la que estaban previstas lluvias, pero que
por suerte no llegaron. Los encargados de abrir fueron los títeres de Tire y Afloje,
que le pusieron la cuota de color y humor ecológico a un ocaso sobre la orilla
del río. Luego vinieron las demostraciones de artes marciales a cargo
de la Escuela de Kung-Fu tradicional Bei-Shaolin. Que desplegaron un show de
destreza y habilidad envidiables.
Sapo Nervioso en escena
Para el cierre: La música. Las bandas convocadas fueron: Sapo Nervioso, Iniciativa
Dharma y Los Paraná Tornado, las cuales tendrían 20 minutos cada uno para
desplegar su set. Arrancó Sapo Nervioso con mucho blues, para ponerle onda a
la noche. Los talentosos músicos reconocidos desde hace más de una década en la
ciudad, sonaron correctos y ajustados.
Paraná Tornados con rock surfer
La próxima media hora le correspondió a Iniciativa Dharma,
que con casi dos años de vida y mucho por crecer por delante, fueron los que le
dieron un tinte alternativo oscuro al evento.
Todo el power de Iniciativa Dharma
El cierre bailable vino de la mano de los nóveles Paraná
Tornado, que con 10 días de formados, un manojo de canciones, algunos ensayos y
3 presentaciones en su haber, ya conquistaron a todos quienes los oyen, a puro
surf rock, que por un momento nos hicieron creer que en vez de un río devenido
en manso lago, al otro lado teníamos las bravas olas del pacífico que debían ser
domadas con una tabla. Así, 5 minutos antes de las 10 de la noche, la Masa Crítica
decía: hasta 2013. Cabe destacar, por un lado, la puntualidad del evento, por
razones obvias, el sonido no fue favorecido (pocos equipos en un espacio,
amplio y al aire libre), eso no impidió que la gente se divirtiera, también el
apoyo otorgado por Cultura de Posadas, que prestó el sonido. El verano (y su infernal calor) no van a menguar las ansias
de rodar, y la próxima cita ya está planeada para el Domingo 6 de Enero, a las
18:00hs, desde la Plaza 9 de Julio, para seguir celebrando una vez al mes a los
transportes no contaminantes.
"Somos una familia que descubrió que la bicicleta es una experiencia que nos permite conocer, hablar y amar a una escala humana y sencilla. Disfrutamos de andar, y también disfrutamos mucho de parar, frenar y ver con la enorme libertad de quien no tiene más ventanillas que su abrigo". Con estas palabras, se presenta Ciclofamilia en su perfil del Facebook que ya cuenta con más de dos mil seguidores que también se convierten en lectores del blog donde se encuentran decenas de historias variadísimas en relación a la bicicleta y demás hierbas. En mi caso no fui la excepción; los conocí vía Facebook y a partir de ahí fue fluyendo una relación entre mensajes y "me gusta". Hasta que nació la fabulosa idea de invitarlos a participar de la columna radial de Diarios de Bicicleta. Así, a través un diálogo fluído y divertido, quedaron plasmados conceptos reveladores sobre el movimiento ciclista, la movilidad en la ciudad, la convivencia en el tránsito y otras anécdotas exquisitas.
Diarios de Bicicleta (DB): ¿Cómo y por quénació
Ciclofamilia?
Ciclofamilia (CF): Con Marcela, mi mujer, siempre nos gustó mucho pedalear. Y
cuando nacieron los chicos vino la disyuntiva de cómo hacerlo, cómo seguir
pedaleando, disfrutando la ciudad y moviéndonos, y a partir de las experiencias
que fuimos ganando, obteniendo y construyendo para resolver los problemas prácticos
de compartir con los chicos la bici, sentimos la necesidad de poner en un blog
todo eso para los demás y de alguna manera, como disfrutamos muchísimo de la
actividad de pedalear con los chicos, animar a otros. El objetivo del blog se cumplió. Más allá de que nuestro blog trate temas generales
sobre la cultura de la bicicleta en la ciudad, el origen fue compartir esta
vivencia y animar a otros a romper la cultura del miedo, que es lo único que se
necesita para subirse a la bici.
DB: ¿Qué es lo lindo de compartir el tiempo en familia arriba de
la bici? ¿Te acordás de alguna anécdota?
CF: Hay como un montón de lugares comunes asociados a la bici y
el andar con los chicos, que tiene que ver con la convivencia en la calle o con
la violencia vial, pero nosotros siempre contamos una anécdota que nos pasó que
es muy ilustrativa de esto. Ignacio, fiel a su origen santiagueño, suele
dormirse arriba de la sillita de la bici; empezamos a andar y se duerme, lo
cual es toda una particularidad por las contorsiones que suele tener esto (El
hecho de que los chicos se duerman es un indicador de paz y de alegría, en los
lugares donde hay mala onda no se duermen) Recordamos que una vez, unamujer adelante en la camioneta con su bebe en
brazos y sin cinturón de seguridad nos dijo “ey, cuidado! El chico se durmió”.
Pero qué loco, porque en términos potenciales ella estaba adentro de un
vehículo con 1300 kilogramos de masa de piso con el bebe adelante sin cinturón,
y el riesgo era nuestro. En esto hay cosas que están mal planteadas, en muchos
lugares a la hora de moverse, hacerlo con los chicos en bici es mucho más
seguro que en auto. Aunque parezca paradójico, porque vas a velocidad humana.
DB: Nombraste la frase violencia vial ¿cómo se vive esto en las
calles?
CF: Hoy muchos de los grupos y de los activistas que buscan
mejorar las condiciones de vida en el ambiente vial, empiezan a hablar no ya
tanto de seguridad sino de convivencia vial, porque si tenes que 95 por ciento
de las razones de los mal llamados accidentes, sino que son siniestros, de
alguna u otra forma están vinculados a causas humanas, el problema es más bien
de convivencia que de seguridad. Empiezan a hablar de que el ambiente de la
calle es un ambiente de violencia. Y esta manera de enfocar el problema como a
su modo lo fue en su momento la violencia de género empieza a alumbrar otras
conductas del nosotros y el estar en la calle, conductas que de alguna manera
están invisibilizadas, pero que hay que tratar de echar luz a partir de esta
clave: por qué una persona que a veces es un buen comerciante, un buen esposo,
y buen padre se sube a un auto y tiene conductas totalmente contrarias a las
conductas que tiene regularmente. Las grupos de familiares de víctimas empiezan
a plantear esto como una forma de violencia, porque sin lugar a duda, están
muriendo 13 personas por día en la Argentina, sin contar que hay una cantidad
muy grande de personas que van a sufrir distintos siniestros viales y le van a
quedar secuelas físicas y psicológicas muy graves y que va a haber otras
personas que un día salieron a manejar, que de repente no son víctimas sino que
se convirtieron en victimarios de otros y eso también deja secuelas.
DB: Esto también se relaciona a la inequidad o desigualdad que
existe entre los medios de transportes que circulan en la ciudad…
CF: Totalmente. Una vez, hablando con el presidente de la
asociación de ciclistas urbanos de Buenos Aires, señalaba que la
infraestructura vial siempre está pensada desde atrás de un parabrisas, que es
la peor opción en términos de transporte y convivencia, no es un problema de
ponerse en contra de los autos, uno no puede estar en contra de los objetos,
pero en cambio de la infraestructura focalizar que el eje de las decisiones se
tomen atrás del parabrisas, empieza a generar todo un ambiente urbano que algún
punto se va convirtiendolentamente en
hostil a los otros integrantes, en este punto creo que hay una inequidad porque
la inversión pública por lo general tiende más a facilitar las cosas al usuario
individual de automóvil o al menos hay una alta cuota de inversión pública
destinada a eso.
DB: ¿Y desde donde nos tendríamos que parar para pensar en todos
y todas?
CF: Estoy convencido de que la bicicleta no es la solución al
transporte pero es una de las mejores perspectivas para enfocar el problema.
Creo que hay que avanzar en un modelo que tienda cada vez más al transporte
público, las bicicletas públicas también pueden cumplir un rol super
importante, y creo que si cambias el eje del transporte individual al
transporte público ya todo cambia, y de una manera muy importante. Insisto no
es un problema de estar en contra o a favor del auto, sino cómo movemos de la
mejor manera, de la manera más amigable con el ambiente y de la manera menos
violenta a las miles de personas que necesitan transportarse. Esa es quizás la
pregunta.
DB: Se habla de una revolución de la bici, ¿opinás que es así?
CF: Uno que viene pedaleando desde hace muchos años, sin lugar a
dudas que estamos viviendo un nuevo renacer de la bici que es muy grande, que
tiene discursos novedosos, antes la bici estaba muy sesgadaal problema del transporte o al problema del
deporte, hoy también se asocia con nuevas formas de organizar lo comunitario,
un caso en Buenos Aires maravilloso es La Fabricicleta, un taller donde la
gente va, aporta piezas de manera gratuita, se comparten saberes. Entonces la
bicicleta está llevando a una nueva visión de la sociedad, eso es un merito de
los ciclistas más que de la bicicleta.
DB: También con el movimiento Masa Crítica en todo el país…
CF: Claro, está sucediendo en un montón
de ciudades. El planteo empieza con la bicicleta pero su consecuencia es una
visión nueva de lo público. Nuestra concepción es que la calle es de todos,
pero más bien es de nadie.
DB: ¿Cómo se está moviendo Buenos Aires?
Las políticas públicas y las bicisendas?
CF: Mi postura es crítica. Partimos de
un hecho que es indudable que la aparición de las bicisendas ha fomentado la
aparición de ciclistas, ese es un hecho más bien objetivo. Pero sí creo que las
bicisendas tienen problemas de infraestructuras que son muy importantes, como
por ejemplo, que sean de doble flujo, porque esto hace que el peatón antes de
cruzar tengan que mirar tres veces la calle, o sea, le añade un costo al peatón.
Hay muchas bicisendas puestas en la vereda de avenidas como la av. libertador.
Parecería que las bicicletas comparten con el peatón y lo ponen al peatón en
una condición de mucha inferioridad, porque la bicicleta anda a 15 kilómetros
por hora y el peatón no. hoy la concepción del sistema público de bicicletas,
me parece una idea interesante, pero le falta mejorar la distribución
geográfica, las políticas de la bicicleta hacia el sur no llegan, por ejemplo.
Creo que una bicisenda en la circunvalación de posadas es seguroy necesario, el tema es en las calles urbanas
donde las velocidades son de 40 de velocidad máxima hace falta segregar a la
bici de la calle, además aparecen obstáculos que paradójicamente dejan al
ciclista en una posición de indefensión.
DF: Por último, ¿Cuál es tu recomendación
para las familias que quieran empezar a movilizarse en bici?
CF: Para andar en bici con los chicos
lo que hay que hacer es tener una sillita atrás y tener ganas de hacerlo. Hay que
tener algunos cuidados, pero eso lo tiene cualquier padre responsable. Hay dos
recomendaciones mínimas, tener frenos, no contrapedal, y tratar de poner todo
el portaequipaje a los soportes estructurales del cuadro, pero por lo demás,
solamente con el entusiasmo va alcanzando. O mandar un correo a ciclofamilia@gmail.com y nosotros les
contestamos.
Desde las alturas, Juan observa el paisaje urbano. Sin
prisa, pedalea por el frio asfalto de la ciudad mientras siente que las copas de
los árboles le rozan los hombros. Su vista es privilegiada y su equilibrio
envidiable. Como intentando romper con lo ordinario y lo convencional, la
medida de su bicicleta no es igual a la de los demás; se llama Oniriciclo, está
más cerca del cielo y más distante del suelo. Por eso, solo Juan conoce cómo
subirse y cómo bajarse de esa máquina a pedal. Sumergido en una sensación de
ensueño, sigue andando mientras los techos de los autos pasan y el resto de la
masa ciclera acompaña en un trajinar colectivo por las calles de la capital.
“Pura vida”, así nos saludó Juan Aguirre Taboada desde
Buenos Aires para una de las columnas radiales de Diarios de Bicicleta por FM
RadioActiva. Al principio de la entrevista, nos contó que los oniriciclos o “tall
bike” más altos llegan a los 3 metros de altura. “Es peligroso pero según lo
que uno piense”. En realidad, Juan explicó que se trata de una bicicleta doble, un
cuadro arriba de otro, pero eso basta para llamar la atención y quebrar la
monotonía urbana. ¿Se puede armar un oniriciclo en el patio de mi casa o el
taller del bicicletero? “Infinitamente sí. Es empalmar dos cuadros y estirar
una horquilla, que generalmente usamos un caño de gas”.
La palabra Oniriciclo es mezcla de lo onírico con la bici. “Es
un objeto a reacción poética, porque saca de contexto a las personas, para bien
o para mal después depende de cada uno. Pero cambia el panorama de la ciudad,
por más de que sea Buenos Aires donde podes andar desnudo y nadie te presta
atención”, describió Juan.
Y vaticinó que “algún día va a ser normal, algún día va
haber muchísimos, la gente se va animar y se van a dar cuenta de que es un poco
mas riesgoso pero que genera mucha confianza cuando uno lo hace bien y después
viene el disfrute de esa altura y de esa visual”.
Juan también pertenece a los Delironautas, otra palabra
inventada. Se definen como una caravana de exiliados, una familia de artistas. Estos
conductores delirantes participan de la Masa Crítica porteña desde que comenzó,
hace cuatro años atrás. Montan frase en los oniriciclos y la primera fue, precisamente,
Pura vida. “Es muy distinto a lo que empleamos hoy que cuando te encontrás con
alguien le decís “¿cómo estás? No bien”. “¿Y qué hiciste? No nada”. Hay como
una negación constante en el lenguaje que no me parece agradable, que en definitiva
son mantras que se dicen, que se articulan y llevan una negación. Entonces montamos
mensajes como “hola”, “buen día”, “evítese la bocina al menos que sea necesario””.
El objetivo de los Delironautas es empezar a recorrer Latinoamérica.
Desde Montevideo hasta San Francisco, EEUU. Ninguno es ciclista de profesión,
ni están por cumplir una hazaña deportiva. “Esto es la búsqueda de comprobarnos
primero a nosotros mismos que una idea que nos pareció bella se puede llevar
adelante”. Por eso la convocatoria está abierta en el blog: http://oniriciclos.blogspot.com.ar/
Allí describen al Oniriciclo como “intervenciones urbanas
concretas con sólo transitar las calles y romper los esquemas de lo esperable.
Si un objeto tan familiar como una bicicleta puede asumir una forma tan
novedosa, ¿qué se puede esperar del resto de las formas conocidas, incluso de
las sociales? Así, exploramos el potencial revolucionario de lo absurdo”.
De manera natural y cotidiana, Valeria del Río se mueve en monociclo por la ciudad. Nació en Posadas, Misiones pero hace años vive en Buenos Aires, donde se traslada en una rueda a todas partes. La clave para hacerlo son el equilibrio y la actitud. Durante la quinta Masa Crítica posadeña, ella misma nos cuenta cómo y por qué elige este medio de transporte.
Con ansias de saber un poco más sobre el uniciclo, comencé a
navegar por la red y me encontré con otro mundo. Se dice del monociclo que es
uno de los inventos más útiles para la ciudad ya que su reducido tamaño lo hace
muy apto para los ciudadanos que viven en departamentos, ya que es muy fácil de
guardar y se puede usar como medio de transporte rápido y ligero. Asimismo,
este medio transporte y de ocio también es una herramienta de trabajo para
circenses o artistas callejerxs.