viernes, 27 de julio de 2012

La llave, un pedal


El reencuentro en Brasil
Por Paola Andrea Torres Barahona*
Por lo general me es difícil recordar el día en que aprendí a leer o a recitar las tablas de multiplicar, a atarme los cordones y otras cosas que hacen parte de mi vida, ¿alguien recuerda la primera vez de lo anterior?, creo que en mi caso no hubo nada atractivo para recordarlo. Pero, ¿cómo olvidar el día que aprendiste a montar bici? No recuerdo que día de la semana o cuál era la fecha, sin embargo recuerdo que hacía un poco de sol, y que saliera el sol en Bogotá era todo un acontecimiento, hoy sale con más frecuencia, dicen los entendidos que es por el cambio climático… la bici, el día, no cambiemos de tema. 

Tendría menos de siete años y podría apostar que fastidié tanto a mi tío para que me enseñara, que cedió y me sacó al parque frente a la casa de mis abuelos, más exactamente en la cancha de baloncesto fue la hazaña. Ya habíamos dado un par de vueltas y él me sujetada con su mano en el sillín, hubo un momento en el que parece que salí de mí y soy una observadora, un tercero en la escena en la esquina de la cancha, veo desde afuera, pero siento adentro, alcanzaba los pedales y no podía agarrar más velocidad porque mi tío me sostenía fuerte, y un rato después como quien se quiere lanzar a la pileta sin flotador y sin la más mínima idea de nadar, se lanza, así pedalee y le dije ‘suélteme que yo puedo’, y me soltó, me tembló el manubrio, pero me di mi primera vuelta solita, y quedé como dicen por ahí “más contenta que perro con dos colas” un momento tan lindo y especial que nunca olvido. 

Tuve patines, estuve en el equipo de baloncesto y voleibol del colegio, corrí algunas carreras de 100 metros planos, ahora que lo recuerdo, pero ¿una bici? Nada, ni en pintura por mi casa, no tuve la suerte de que me compraran una, a mi hermana sí pero yo ya no vivía con ella para usársela, estaba estudiando en la universidad, y nunca pensé desplazarme en ese transporte, aunque ya en Bogotá la cultura de la bici estuviera agarrando furor y respeto.

Luego, pasaron los años, así como pasa mucha agua debajo del puente, y de nuevo una bici cae en mis manos, bastantes años después y en otro país. Ya no era la niña de siete años, sino la joven mayor de 32. En medio de unas vacaciones en Brasil, en la calle principal de Armaçao alguien llegó en una, y con mi cara de turista le dije ¿me dejas dar una vuelta? Dijo sí y no quise abusar de su confianza por tanto no fui tan lejos, sin embargo recordé lo chévere que se siente pedalear y en vestido, wow, esa si era una sensación extraña, Brasil, calorcito, brisa marina y yo en una playera, el mejor reencuentro después de tantos años.

Abril 2012. Primera Masa Crítica en Posadas
Ahora reconozco que nunca le di mucha bola a andar en bici, ni viviendo en Posadas, una ciudad pequeña, en donde se ven muchas bicis, aduzco que por el miedo a los conductores, no a las lomadas, o a las subidas y o a las calles dañadas, no, miedo a que me atropellaran. 

Los mayas “dijeron” que en este año se iba a acabar el mundo, yo les digo: ojalá que no porque está re bueno, hay nuevos placeres, uno diferente ¡una bici! ¿una bici? Bah, cualquiera tiene una bici… rectifico, no una bici sino andar en bici. Andar en bici, ¡que emoción! Marzo de 2012, domingo 1º de abril, primera Masa Crítica edición Posadas, por aquello de la exactitud. ¡Alucinante! Ni siquiera era mía la bici, pero era mío eso que sentí, totalmente mío, escondido, guardado, como algunos cuerpos de las estatuas de la isla de Pascua, esperando a ser descubiertos, en este caso, unos pedales abrieron la puerta, quién se habría imaginado que la llave tendría esa forma, y la tiene.

Lo que puedo decir de andar en bici es que cada uno es dueño de su avance, no hay manera de culpar a otrx porque no se avanza, tus piernas te llevan a donde quieras, tu cabeza también, y a veces la segunda tiene más poder desde arriba que las que van abajo pedaleando, sin embargo te dejas llevar, es tu ritmo, es tu contacto con el piso, con la brisa, con el sol, la lluvia y todo aquello que se te atraviese, hasta con el mosquito que te cae en el ojo, o la espina que te pincha la goma recién comprada.

Masa Crítica de julio y con bici propia
Todo incide cuando pedaleas, el mundo y una está conectada, es la posibilidad de compartir la calle a la par con otros más grandes y fuertes, tienes la posibilidad de ponerte los audífonos e ir cantando, o morirte de la risa, creo que pocas veces he visto eso dentro de un auto, a no ser que estés en la costanera a punto de levantar una chica, en bici se pueden ver las caras, por lo menos de esfuerzo al pedalear.

En este 2012 se abrieron unos portales, quizás de la alegría, ah, es mi año, soy dragona, quizás todo confluyó y es mi premio por ser yo, quizás es un llamado a seguir buscando dentro, quizás una señal a revivir esas sensaciones que creíste desaparecidas, podría inventar otras tantas excusas del por qué me gusta andar en, pero me quedo con la que me convence cada vez que voy bajando las escaleras con Ella, cierro la puerta, me subo, acomodo el pedal y doy el primer pedalazo, ya en la esquina soy otra, una de tantas que disfrutan los pequeños placeres, esos de tracción, de retos diarios, de concesiones y de reconciliaciones.

Ni mejor, ni peor que nadie, yendo en bici me siento otra, no es lo mismo ser peatona que ciclera, quizás en unos años pueda definir exactamente qué es, ahora sólo disfruto, salgo y pedaleo, nunca había sido tan lindo sacar a pasear los demonios, la bici es tan complaciente, que hasta en eso te acompaña.

activismo ciclero! 
*Este texto fue escrito especialmente para el blog de Diarios de Bicicleta. Después de tanta insistencia, nuestra amiga Paola nos envió este bello relato de su historia con la bicicleta. Nació en Colombia, pero hace cinco años vive en Posadas, Misiones, Argentina. Hoy es una de las personas más comprometidas con el movimiento ciclero incipiente en la capital misionera. Gracias Paola por este gran aporte! Gracias de todo corazón!


domingo, 22 de julio de 2012

ELOGIO A LA BICICLETA, volar sobre ruedas

DIARIOS DE BICICLETA. Columna del 13-07-12 by diariosdebicicleta
Foto: Diario El Territorio
Por Juan Yahdjian*
Soy médico, trabajé en el Hospital Madariaga de Posadas, Misiones unos 10 años, también en asistencia en barrios humildes en los ’70 en plena efervescencia social, siempre preocupado por la salud de todos nosotros. Había estudiado que el uso de la bicicleta era bueno para la salud, hace 32 años tuve mi primera bici, ésta vez en Bélgica, donde me había refugiado por razones políticas. En el ‘86 elegí ir a cooperar a Nicaragua cuando la experiencia sandinista y me encontré con "la bicicleta de mi vida", que todavía uso por las calles de Buenos Aires y su conurbano, cuando visito a mis hijos. En Eldorado tengo otra que uso regularmente.

OTRA HISTORIA:

Gracias a los viajes espaciales se repasó la fisiología humana y una de las principales comprobaciones resaltó  la importancia del movimiento de los miembros inferiores, en el mantenimiento de la salud. Se explica porque en las piernas se centra la principal masa muscular y actúa positivamente sobre la circulación sanguínea y el corazón.

Experiencias posteriores afirmaron que se pueden prevenir varias afecciones corrientes en los seres humanos, sobre todo las que molestan en la segunda mitad de nuestras vidas. Me refiero a la arterioesclerosis (endurecimiento de arterias, que dificultan la circulación), el colesterol alto, el aumento de la presión arterial, la angina de pecho, el estrés, el infarto del corazón, transtornos neurológicos entre otros. En general las várices de piernas no es impedimento, salvo cuando hay hemorragias, trombosis, úlceras, etc. Como se favorece la circulación, también se alivian las várices y sus posibles complicaciones.

PEDALEANDO PARA ENCONTRAR LA SALUD:
Para los que ya tenemos unos buenos años, 77 en mi caso, no conviene enrolarse en competencias  y tampoco apurarse o usar mucho el reloj. Mejor si logramos un cierto ritmo y tratar, como cualquier gimnasia, acompañar la pedaleada con la respiración.
Para los que comienzan conviene hacer un plan de entrenamiento no muy ambicioso pero con cierta regularidad. Cada uno verá cómo hacer la progresión, lo importante es hacer. A los que no se animan a usar la calle, está el recurso de la bicicleta fija, la caminata, el trote y también en posición de pie, levantar la rodilla hasta donde se pueda, en forma alterna, contando las veces,  hacerlo diario y progresivo, pero siempre tratar de mover las piernas. Esto no quiere decir que no movamos el resto ni que las distintas gimnasias no son útiles, todas lo son.
Es importante tomar y largar el aire por la nariz, en todos los casos.

SENTIRNOS LIBRES:
La bicicleta nos da una agradable sensación de libertad. Nos movemos según nuestra propia posibilidad, no ocupamos combustible, no contaminamos, no producimos accidentes y una eventual caída no reviste gravedad si tenemos un mínimo de cuidado y sabemos las reglas de tránsito. Desgraciadamente no todos los automovilistas nos respetan,  se creen superiores con derecho a pasar primero, entre otras soberbias.
Hacer algo para nosotros mismos es reconfortante y el mismo cuerpo agradece.  Nos motiva para seguir mimándonos, por ejemplo con comidas y otras costumbres sanas, como los  pensamientos y acciones buenas. Mientras pedaleamos proponemos positivo, soñamos que todos pedaleando, caminando, trotando, procuramos OTRO MUNDO POSIBLE. Menos consumismo y más movimiento.

ALGUNOS APORTES TÉCNICOS:
Tener los neumáticos bien inflados previene pinchaduras y alivia la marcha. Puede ser útil llevar una cámara de repuesto y las herramientas para cambiarla, cuando hacemos trayectos largos. Revisar el centrado de ruedas, el espejito retrovisor es imprescindible, al igual que el casco y el chaleco fluorescente. Prefiero las alforjas que cuelgan del portaequipaje  en cambio de mochilas al hombro.        

*Este es un artículo escrito especialmente para el blog de Diarios de Bicicleta. Juan Yahdjian, es miembro del Movimiento Social Misiones y del grupo ecológico “Madre Tierra”, Eldorado-Misiones-Argentina. Para contactarse, pueden escribir a juancitochachan@gmail.com

viernes, 6 de julio de 2012

CUIDADO! La Masa Crítica Posadeña ya es contagiosa!

Cuando parecía que éramos pocos, llegó la Masotota Crítica de julio y nos sorprendió a todxs lxs que pensábamos que era imposible que Posadas se despierte y se sume a esta tarde distinta y divertida; pero “lo imposible solo tarda un poco más”, y el primer domingo del mes volvimos a salir bicicletas, rollers, longboard, skates y otros vehículos no contaminantes por las calles de la ciudad. La diversidad se mostró en todo su esplendor, la alegría y la buena onda permanecieron en el aire durante el paseo que culminó como siempre en El Brete con un sol iluminando el río Paraná. Adolescentes, niños, niñas, familias enteras, se apropiaron del movimiento masacritiquero que de alguna manera intenta rebelarse contra un sistema que nos quiere adentro, separados, amenazados, con temor a salir, divididos, amargos y sin tiempo para ser felices. Porque la Masa Crítica nos invita a compartir, ocupar los espacios públicos de la ciudad, sentir el viento en la cara en cada pedaleo, mirarnos a los ojos, sonreír con la persona de al lado, y saber que podemos unirnos por una causa o varias causas (individuales o colectivas) que vale/n la pena defender. Para ir más allá de este concepto que se desprende de un sentimiento, en estos días, en las redes sociales circula un video de una intervención que realizó el presidente del Uruguay, Pepe Mujica, en la cumbre de Río+20 : “¿es posible hablar de solidaridad y de que estamos todos juntos en una economía que está basada en la competencia despiadada?”, se pregunta Mujica y luego de desarrollar su breve y contundente discurso, culmina diciendo: “El desarrollo no puede ser en contra de la felicidad, tiene que ser a favor de la felicidad humana, del amor, de cuidar a los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental… Cuando luchamos por el medio ambiente el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana”. Estas palabras pueden sonar utópicas, pero de alguna manera, nos hacen pensar, reflexionar, y revisar el modo en que vivimos. El movimiento masacritiquero persigue esa felicidad humana que cada vez se hace más contagiosa. Son pocos los espacios y las actividades donde podemos estar juntos, ser nosotros mismos, hacer lo que nos gusta, compartir y ser felices. La Masa Crítica es uno de esos espacios, y hay que defenderlos, apropiarse y seguir pedaleando.
CRONICA FOTERA
by anavi, laucha, roberto, y paola
punto de encuentro: plaza 9 de julio. 16hs
la bici de pepe, con radio incorporada
toda la flia unida
longboards, skates, rollers, presente!

las primeras pateadas
desde puerto rico, misiones

a punto de salir
Héctor, nuestro bicicletero, haciendo de "tapón"


se corrió toda la masa

el sol iluminó durante todo el paseo










nos vemos el primer domingo de cada mes
MIRA EL VIDEO DE LA IV MASA CRITICA POSADEÑA!
http://vimeo.com/45055078

 

jueves, 21 de junio de 2012

La loca de la bici


Decidí escribir estas líneas improvisadas a partir de un sentimiento que me desborda en los últimos meses. Muy a menudo me encuentro con gente que cree que estoy loca cuando les digo que me muevo en bicicleta por la ciudad. Me sucede que llego en bici al supermercado, voy a comprar ropa o zapatos a un local del centro, salgo de noche a bailar o a cenar a un restaurante, hago trámites en el banco o voy al médico, todo arriba de la bicicleta, y escucho comentarios como: “qué atrevida sos”, “qué locura andar en bici en esta ciudad”, “¿no tenés miedo?”, “qué fanática”. Aunque también hay otro grupo minoritario que alienta y sonríe cuando me ve pedalear, porque en la ciudad, algunos ya nos conocemos por transitar caminos y rutas similares todos los días.
También ocurre que muchos piensan que ando en bicicleta porque no tengo dinero para comprar una moto o un auto. Mis propios padres y hermanos también suelen aconsejarme: “¿por qué no te compras un auto con tus ahorros?”. Me tratan como una rebelde, porque como gran parte de la sociedad, piensan que adquirir un automóvil es sinónimo de progreso económico y social. Incluso, algunas amigas, al principio, no entendían por qué me transportaba en bicicleta, lo tomaban en broma o se reían al verme llegar a una cena o una fiesta. Pero creo que con el tiempo (y mucha paciencia), están entiendo que la bici es MI medio de transporte, aunque todavía no logro convencerlas que también la utilicen.
Volviendo a la idea anterior. Este escrito también surgió a partir de una frase que leí en un afiche: “el sistema económico no promueve la bici porque las bicis pueden cambiar el sistema económico”. Coincido totalmente con ese concepto y muchas veces me siento “víctima” de ese sistema que reivindica un mandato social que se transmite de generación en generación. Ese mandato asegura que para ser una mujer o un varón de bien o pertenecer a un elevado estatus social (“gente como uno”) se deben cumplir los siguientes pasos: nacer, ir a la escuela, luego a la universidad, conseguir un buen trabajo, ganar dinero, comprar un auto o una moto, casarse, tener hijos, cambiar de modelo de automóvil cuantas veces tu bolsillo lo permita y morir. Teniendo en cuenta este mandato, ya me quedé a mitad de camino por pensar y sentir distinto.
Optar por la bici como medio de transporte ya se convirtió en mi estilo de vida, va más allá de defender su uso. Me encantaría que en un tiempo no muy lejano, elegir a la bicicleta como medio de transporte deje de ser algo raro en mi ciudad, que los/as ciudadanos/as comiencen a considerarla  como un vehículo más en el tránsito cotidiano, que las políticas públicas se orienten a estimular su uso, que mi ciudad sea para las personas y no para los autos, que rompamos con los prejuicios y los estereotipos que nos impiden vivir una vida libre, respetuosa y feliz. Por lo pronto, sigo pedaleando, soñando.
fotos: laucha alterach/ anavi




viernes, 15 de junio de 2012

Homenaje ciclero por el día del escritor



"Yo creo que nadie ha definido hasta hoy un cuento de manera satisfactoria, cada escritor tiene su propia idea del cuento. En mi caso, el cuento es un relato en el que lo que interesa es una cierta tensión, una cierta capacidad de atrapar al lector y llevarlo de una manera que podemos calificar casi de fatal hacia una desembocadura, hacia un final. Aunque parezca broma, un cuento es como andar en bicicleta..."
Así describió el genio literato Julio Florencio Cortázar la experiencia de escribir. Nació en Bruselas el 26 de Agosto de 1914, pero transcurrió la mayor parte de su vida en Argentina. Se trata de uno de los escritores más admirado de la historia de la literatura, y personalmente, siempre recomiendo sus cuentos por considerarlo el mejor narrador de todos los tiempos. Murió en 1984 pero su paso por el mundo seguirá suscitando la exaltación de quienes conocimos su vida y su obra.
Días atrás, más exactamente el 13 de junio, se celebró en Argentina el Día del Escritor que fue instituido por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), por ser la fecha de nacimiento del reconocido escritor argentino Leopoldo Lugones. Desde Diarios de Bicicleta, recordamos a aquellos grandes literatos que también amaban a la bicicleta, un medio de transporte que incluso funcionó como una herramienta de inspiración para la escritura.

Para  el cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo Horacio Quiroga no era el ciclismo sólo un espectáculo. Él era, ante todo, un corredor. Nació en Salto, Uruguay pero vivió, pensó, amó y escribió sus obras más leídas en Misiones. Sus biógrafos han evocado ya sus hazañas primeras y su contagiosa devoción que le permitió fundar el Club Ciclista Salteño. Una de sus más comentadas pruebas fue la de unir en compañía de otro entusiasta, Carlos Berruti, las ciudades de Salto y Paysandú, en un viaje en bicicleta realizado a fines de 1897. La prensa publicó parte de la crónica del viaje, donde Quiroga decía: “Porque el gran atractivo de la bicicleta consiste en transportarse, llevarse uno mismo, devorar distancias, asombrar al cronógrafo, y exclamar al fin de la carrera: ¡mis fuerzas me han traído!”
Otro gran escritor argentino que vivió parte de su vida arriba de una bicicleta, fue Jorge Luis Borges. En una entrevista que le realizaron a Norah, la hermana de Georgie (así le apodaba a Borges), ella describió la infancia del escritor: “Fue en Palermo, en la calle Serrano y fue en Adrogué y fue en un hotel que se llamaba Las Delicias… Casonas viejas, zaguanes, aljibes… Después viajamos a Ginebra y allí ingresé a la escuela de Bellas Artes. Me agregaron edad para ingresar… Georgie estaba en otra facultad, muchas veces iba en bicicleta a Francia, allí le enseñaban lo que a él le gustaba; tenía que atravesar un puente o la frontera… Iba en bicicleta ¡y él apenas veía! Ya tenía problemas Georgie, pero para no entristecer a mi madre él no se lo decía… Entonces madre lo dejaba ir en bicicleta…”.
También a nivel mundial
“Siempre que veo a un adulto encima de una bicicleta recupero la esperanza en el futuro de la raza humana”, dijo Herbert George Wells, escritor, novelista, historiador y filósofo británico, más conocido por su obra La Guerra de los Mundos. Famoso también por sus novelas de ciencia ficción y considerado junto a Julio Verne como uno de los precursores de este género.
 “Cuando el día se vuelva oscuro, cuando el trabajo parezca monótono, cuando resulte difícil conservar la esperanza, simplemente sube a una bicicleta y date un paseo por la carretera, sin pensar en nada más”, expresó Arthur Conan Doyle, escritor escocés, célebre por crear al famoso detective, Sherlock Holmes.
Por último, les dejo otra frase de un novelista y cuentista estadounidense, su obra fue de gran inspiración para infinidad de literatos y periodistas del mundo entero… Ernest Hemingway decía: “Yendo en bicicleta es como mejor se conocen los contornos de un país, pues uno suda ascendiendo a los montes y se desliza en las bajadas”.

De mi amigo Aguaraí
Y si de grandes escritores hablamos, no quisiera dejar de homenajear al maestro Javier Arguindegui, más conocido como Aguaraí. Hace varios años que escribe una columna diaria en la página 2 del diario El Territorio, de Posadas Misiones. La bicicleta fue la protagonista de algunos de sus relatos, como por ejemplo esta historia que se publicó en noviembre del año pasado: http://www.territoriodigital.com/edimpresa.aspx?s=7&f=23/11/2011
Amigo, toda mi admiración para vos. Gracias por compartir y contagiar tanto entusiasmo!

sábado, 26 de mayo de 2012

"Disculpe, primero vamos nosotros...": Masa Crítica posadeña II

Masa Crítica posadeña II by anavi03
Arranca el paseo
Y llegó la segunda masa posadeña. La alegría volvió a rodar por las calles y esta vez con más presencia de bicicletas que se sumaron para decir “acá estamos y somos tránsito”. Pero tampoco faltaron las comunidades de rollers, skaters y longboards que ya se convirtieron en una cualidad distintiva del resto de las masas críticas argentinas. El sol dominguero nos recibía con un clima cálido, ideal para disfrutar pedaleando, para compartir con alegría, para ocupar el espacio público y hacer lo que nos gusta hacer.
Respetando los semáforos
                                                                     Miradas ansiosas y llenas de expectativas. Caras nuevas y otras más conocidas por las redes sociales daban cuenta de que el evento está llegando a la gente.
Arrancamos un nuevo recorrido el domingo 6 de mayo desde la plaza 9 de julio. Pasadas las 5 de la tarde, ruedas y rueditas se unieron para concretar este gran paseo por el centro y la costanera de Posadas. Por la calle San Martín, se comenzó a sentir la euforia de saber que la masa volvía a manifestarse.


Unión de rueditas
Y esta vez las reglas estaban más claras, ya no hizo falta explicar conceptos o ideas, el mensaje estaba implícito en cada trayecto del paseo. El respeto, la solidaridad y el trabajo en equipo se hicieron presentes como en la primera masa. Hasta contamos con la colaboración de un par de policías de tránsito, que nos dieron una mano para detener a los autos en las esquinas más congestionadas.

Solidaridad. Foto by Laucha Alterach
Todo tranquilo. Todo parecía tranquilo. Hasta que llegó la gran bajada de la calle Alvear y luego la entrada triunfal a la costanera de Posadas. Adrenalina, felicidad y libertad. Fueron algunos de los sentimientos que destilaban los cuerpos y que expresaban los rostros de cada participante. “Disculpe don, primero vamos nosotros y después usted”, le dijo un masacritiquero a uno de los automovilistas que esperaban en una larga fila mientras la Masa circulaba por el paseo costero.


Alegría contagiosa


Con el río Paraná como testigo de esta hazaña colectiva, el silencio formó parte de la atmósfera urbana. Porque ante la contaminación sonora, esa es otra virtud de los vehículos no motorizados: El Silencio del Pedal.
Como una gran bola naranja y brillante, el sol se iba despidiendo cuando llegábamos al final. Una vez más, fuimos testigos de un atardecer único que nos recibía para compartir la satisfacción de la misión cumplida. Una vez más, fuimos dueños y dueñas de las calles. Y las palabras de mi compañero masacritiquero tomaron otro sentido: “primero vamos nosotros…”

El sol nos recibe
Una vez leí una frase en un flyer que decía: “En la masa somos diferentes, pero nos sentimos iguales”. Y creo que es justamente esa sensación la que se observa entre l@s participantes. Un domingo, durante una hora y media, jóvenes, niños, adolescentes, familias enteras, se suman a este movimiento que transmite buena onda por todos lados y por única vez al mes, se apropian del tránsito de la ciudad. También, a otros nos une la posibilidad de pensar en una Posadas menos contaminada por el humo, el ruido y otras molestias que causan los vehículos motorizados; saber que es posible pensar en otra ciudad más amigable conmigo y con los demás. Entender que el cambio se genera desde la acción, desde la locura de pensar que es imposible, pero la certeza de que solo la unión puede provocar una transformación.

Vamo la masa!
Para ver el VIDEO de la Masa posadeña II, hacer clik aquí: http://vimeo.com/42040911

Stencils en remeras
Algunas repercusiones de la Masa I: 

domingo, 15 de abril de 2012

Chipero de alma

Ya llegó el otoño pero por estos lares el sol del mediodía todavía pega fuerte. La bicicleta dorada se detiene en una esquina. Su aparición suele forma parte de mi recorrido diario por la ciudad, pero nunca antes me detuve a hablar con la persona que la conduce. Las exigencias laborales, las horas que corren o los metros de distancia que nos separan impedían que el diálogo se concrete. Hasta que me la encontré en esa esquina de la plaza San Martín de Posadas. Ya no había escusas. Esa historia me estaba buscando y yo a ella. También en la ciudad se percibe la riqueza de lo simple, siempre algo o alguien nos puede sorprender, solo es necesario detenerse/nos y conocerse/nos.  
El personaje de esta nueva anécdota se llama Fabio, un ciclista y laburante urbano con una biografía que merece ser contada. Con 48 años pedalea por las calles de los barrios posadeños para vender chipa, uno de los alimentos típicos de Paraguay y parte del Nordeste argentino. Gracias a su trajinar, cientos de posadeños y posadeñas pueden degustar esta exquisitez gastronómica tan necesaria para hacerle frente a la rutina. A las cinco de la mañana arranca su día arriba de su bici dorada con dos canastos llenos de chipas. “Tengo un coche, un Renault 19, pero yo amo la bicicleta… siento mucha satisfacción, me siento contento, me siento realizado como persona, al decir gracias a dios tengo la fuerza para pedalear y estoy entero. Es como que tengo contacto con el aire, con la naturaleza…”, dice este luchador del asfalto, que hace más de siete años se define como chipero. Pero, su relato no termina ahí.  A través del testimonio, en la voz del propio protagonista, se vuelve cada vez más valiosa esta historia.      
Fabio, un chipero de Posadas by anavi03